Bienvenid@ al blog de Lengua para el tercer ciclo de Primaria

jueves, 13 de enero de 2011

El rayo que no cesa, de Miguel Hernández

Un día como hoy, 13 de enero, de 1936, Miguel Hernández publicó  El rayo que no cesa . Si pinchas en el título o en la imagen del libro,  podrás leer esa obra.

Fíjate en el poema 29 de este libro y responde a estas preguntas:
1. ¿A quién se lo dedica y porqué? Di qué relación tenía el autor con esa persona.
2. Métrica del poema  (tipo de versos según el número de sílabas, y si son de arte mayor o menor)
3. ¿Qué tipo de rima tienen el primer y tercer verso de cada estrofa?
4. Busca los recursos literarios que aparezcan en el poema.

miércoles, 12 de enero de 2011

Tras los pasos de Indiana Jones. Géneros periodísticos de información y opinión.

Si pinchas en la imagen, se abrirá un libro interactivo con el que podrás repasar los textos periodísticos de información y opinión, sus principales rasgos estilísticos y estructurales, así como la redacción de éstos.
Para recordar lo que sabes sobre géneros periodísticos, te acompañará el famoso arqueólogo Indiana Jones,  que después de estar un tiempo desaparecido de la vida pública, ha sido contratado como asesor por el gobierno egipcio. Desde el periódico "Noticia global" quieren hacer un seguimiento informativo de este acontecimiento. Un joven periodista ha sido el encargado de acompañar al doctor Jones. Junto a él repasaremos los principales géneros del periodismo. Hay varias animaciones flash de las ediciones digitales de El Mundo y El país que pueden utilizarse como fuente informativa para la creación de textos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Métrica

El mensaje de Yoda. Conceptos de semántica.

Si pinchas en la imagen se abrirá un libro interactivo con el que podrás repasar los conceptos más importantes de la semántica y hacer ejercicios sobre campos semánticos, familias léxicas, campos asociativos, sinónimos, antónimos, palabras polisémicas, homónimos y cambios semánticos.
Para repasar todos esos conceptos te trasladarás  mucho tiempo atrás, a  un pequeño planeta azul de una galaxia muy lejana, que corría  grave peligro de destrucción. La Federación Galáctica decide intervenir y envía a un viejo maestro jedi con un mensaje: el mensaje de Yoda con el que intentará salvar la Tierra.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Jane Austen (1775 – 1817)

Jane Austen  fue una de las más célebres escritoras británicas. Una de sus novelas más conocidas es Orgullo y prejuicio (Pride and Prejudice, 1813). Hoy hace 235 años de su nacimiento.
Si quieres leer esta novela aquí tienes los enlaces:

miércoles, 15 de diciembre de 2010

"No te salves" de Mario Benedetti


No te salves
No te quedes inmóvil
al borde del camino,
no congeles el júbilo,
no quieras con desgana,
no te salves ahora
ni nunca.
          No te salves.

no te llenes de calma,
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo,
no dejes caer los párpados
pesados como juicios,
no te quedes sin labios,
no te duermas sin sueño,
no te pienses sin sangre,
no te juzgues sin tiempo.

Pero si,
          pese a todo,
no puedes evitarlo;
y congelas el júbilo,
y quieres con desgana,
y te salvas ahora,
y te llenas de calma,
y reservas del mundo,
sólo un rincón tranquilo,
y dejas caer los párpados
pesados como juicios,
y te secas sin labios,
y te duermes sin sueño,
y te piensas sin sangre,
y te juzgas sin tiempo,
y te quedas inmóvil
al borde del camino,
y te salvas;
          entonces

no te quedes conmigo. 

                            Mario Benedetti
                           (Uruguay, 1920-2009)
 
  1. Busca todos los  recursos literarios que puedas en este poema de Benedetti.
  2. ¿Qué tiempo verbal y qué modo predomina en la primera parte del poema? ¿y en la segunda?
  3. ¿Crees que Benedetti, emplea esos modos con alguna intención expresiva?
  4. Háblame de la métrica:
  •  ¿Cuántas sílabas métricas tienen los versos de este poema? ¿Qué observas que ocurre con la métrica entre los versos 6-7, 17-18. 34-35?
  •  ¿Es de arte mayor o menor?
  • ¿Qué ocurre con el acento en los versos 3, 11, 20 y 26?
  • Busca las sinalefas

Recursos literarios

Entra en Antología Poética y busca un poema o poemas en los que aparezcan recursos literarios  trabajados en clase: personificación, metáfora, hipérbole, paralelismo, comparación...
Envía los ejemplos que encuentres.

martes, 14 de diciembre de 2010

"Egidio, el granjero de Ham" de John Ronald Reuel Tolkien

Egidio, el granjero de Ham es una novela de John Ronald Reuel Tolkien que fue publicada en 1949.
Tolkien es el autor de obras tan conocidas como  El Señor de los Anillos.

SINOPSIS: Egidio el granjero de Ham no tenía el aspecto de un héroe. Era gordo y de barba roja y disfrutaba de una vida lenta y confortable. De pronto, un día, un gigante bastante sordo y corto de vista, entró por error en las tierras de Egidio. Más por suerte que por habilidad, el granjero logró asustarlo y echarlo. La gente de la aldea lo vitoreó: Egidio, el granjero era un héroe.
La reputación de Egidio se extendió a lo largo y a lo ancho de todo el reino. Por tanto era natural que cuando el dragón Chrysophylax (Crisófilaz) visitó la comarca todos pensaran que Egidio, el granjero, era el único que podía combatir con el dragón.

FRAGMENTO de "El granjero de Ham"
"Buenos días", dijo el dragón. "Parecéis sorprendido"

"Buenos días", dijo Egidio." Lo estoy.

"Perdonad", dijo el dragón. Había alargado una suspicaz oreja cuando captó el tintineo de las anillas al caer Egidio. "Perdonad mi pregunta, pero ¿me buscáis a mí, por casualidad?"

"Ni mucho menos.¡quién iba a pensar en encontraros aquí, replicó el granjero. "Sólo había salido a dar una vuelta.

Se arrastró a toda prisa fuera de la cuneta y se acercó a la yegua torda, que ya se encontraba sobre sus cuatro patas y mordisqueaba algunos hierbajos a la orilla del camino, aparentando una total indiferencia.

"Entonces ha sido una suerte que nos hayamos encontrado dijo el dragón. Es un placer. Ropas de fiesta, supongo .¿La última moda, quizá?". Egidio había perdido su sombrero de fieltro y la capa gris aparecía abierta; pero él la mostró con orgullo.

"Sí", dijo. "El último grito; pero voy a buscar al perro. Andará tras los conejos, casi seguro".

"Lo dudo", dijo Crisófilaz relamiéndose los labios. "Creo que llegará a casa bastante antes que vos. Pero, por favor, proseguid vuestro viaje, maese...veamos..., me parece que no conozco vuestro nombre."

"Ni yo el vuestro", dijo Egidio. "Lo dejaremos así.

"Como queráis", dijo Crisófilax relamiéndose de nuevo y simulando cerrar los ojos. Tenía un corazón malvado (como todos los dragones) y no muy valeroso (cosa también frecuente). Prefería una comida por la que no tuviese que luchar;) pero después de su largo sueño se le había abierto el apetito. El párroco de Oakley había resultado correoso, y hacía años que no había probado un hombre rollizo. Decidió degustar ahora este plato fácil y sólo aguardaba a que el pobre tonto se descuidase.

Pero el pobre tonto no lo era tanto como parecía, y no apartó los ojos del dragón ni siquiera mientras intentaba montar. La yegua, sin embargo, tenía otras ideas, y coceó y respingó cuando Egidio trató de subir.

El dragón se impacientaba, y se dispuso a saltar.

"Perdonad", siseó "¿No se os ha caído algo?"

Un truco muy viejo, pero que dio resultado. Porque Egidio, ciertamente, había dejado caer algo. Cuando salió lanzado a la cuneta, soltó a Caudimordax (más conocida como Tajarrabos), que yacía aún allí junto al camino. Se agachó para tomarla, y el dragón saltó. Pero no con la rapidez de Tajarrabos. Tan pronto como se encontró en manos del granjero, se abalanzó con un relampagueo directa a los ojos del dragón.

"¡Eh!", dijo éste, parándose en seco, "¿qué tenéis ahí?"

"Sólo Tajarrabos, la espada que me regaló el rey", dijo Egidio.

"Ha sido culpa mía", dijo el dragón. "Os ruego me perdonéis." Se echó y se revolcó en el suelo, mientras el granjero Egidio iba recuperando su seguridad. "Creo que no habéis sido muy sincero conmigo".

"¿Cómo que no?", dijo Egidio. "Y además, ¿por qué tendría que serlo?"" Me habéis ocultado vuestro ilustre nombre y tratasteis de hacerme creer que nuestro encuentro era casual. Está claro, sin embargo, que sois un caballero de alto linaje. En otros tiempos, señor, los caballeros acostumbraban a lanzar un reto en casos como éste después del pertinente intercambio de títulos y credenciales"

"Quizá lo hacían y quizá aún lo hagan", contestó Egidio, que empezaba a sentirse contento consigo mismo. A un hombre que ve un dragón de buen tamaño y noble casta humillado a sus pies se le puede excusar si se siente un tanto envanecido. "Pero estás cometiendo más de un error, viejo reptil. Yo no soy un caballero: soy Egidio de Ham, granjero; y no puedo aguantar a los intrusos. Y en ocasiones anteriores, y por menos daños de los que tú has causado, he disparado mi trabuco contra gigantes. Y no tengo por costumbre lanzar retos."

El dragón se alteró. "¡Maldito sea aquel mentiroso gigante !", pensó. "Me ha engañado de la forma más simple. ¿Y qué demonios hace uno ahora con un aldeano atrevido y armado con una espada tan brillante y amenazadora?".No podía recordar precedentes de tal situación. " Me llamo Crisófilaz", dijo, "Crisófilaz el Rico. ¿Qué puedo hacer por vuestra señoría?", añadió en tono conciliador, con un ojo en la espada, e intentando evitar una confrontación.

"Podéis quitaros de en medio, viejo bicho cornudo", contestó Egidio, intentando evitar la pelea. "Sólo quiero verme libre de vos. Salid inmediatamente de aquí, volved a vuestra sucia guarida." Dio un paso hacia Crisófilax, girando los brazos como si se tratase de espantar pajarracos.

Aquello fue suficiente para Tajarrabos. Trazó círculos relampagueantes en el aire, y luego descendió, alcanzando al dragón en la articulación del ala derecha con un golpe sonoro que lo sacudió de arriba abajo. Por supuesto, Egidio sabía muy poco acerca de los métodos más apropiados para matar dragones o hubiera dirigido la espada hacia un punto más sensible; pero Tajarrabos lo hizo lo mejor que pudo en manos inexpertas. Para Crisófilax fue más que suficiente: no podría usar el ala durante varios días. Se levantó e intentó volar, dándose cuenta de que no era capaz. El granjero saltó a lomos de la yegua. El dragón echó a correr. La yegua hizo lo propio. El dragón a galope en el campo, soplando y resoplando. También la yegua. El granjero voceaba y gritaba como si estuviera presenciando una carrera de caballos. Y mientras continuaba blandiendo su Tajarrabos. Cuanto más corría el dragón, más aturdido se encontraba, y siempre la yegua torda, a toda rienda, pegada a él.

Allá se fueron, batiendo con sus cascos caminos y sendas, a través de las brechas de las vallas, cruzando numerosos campos y vadeando numerosos arroyos, El dragón soltaba humo y resoplaba, perdido todo sentido de orientación. Al cabo, se encontraron de pronto en el puente de Ham, lo cruzaron con el estruendo de un trueno y entraron rugiendo en la calle mayor del pueblo. Allí Garm tuvo la desvergüenza de deslizarse desde una calleja lateral y unirse a la caza.

Todo el mundo se encontraba en las ventanas o en los tejados. Algunos reían y otros lanzaban vítores; y algunos golpeaban latas y sartenes y cacerolas. Otros tocaban cuernos y gaitas y pitos. El párroco había ordenado voltear las campanas de la iglesia. No se había organizado en Ham otro pandemonium como aquél hacía cientos de años.

Junto a la puerta de la iglesia, el dragón se dio por vencido. Se tumbó resollando en medio del camino. Garm llegó y le husmeó la cosa, pero Crisófilax era ya incapaz de sentir vergüenza.

"Buenas gentes y valiente guerrero", jadeó cuando Egidio llegó a su altura y mientras los aldeanos se agrupaban a su alrededor (a una distancia prudencial) con horcas, estacas y atizadores en las manos. "Buenas gentes, ¡no me matéis!¡Soy muy rico! Pagaré todo el daño que haya hecho. Pagaré los funerales los que haya matado, en particular el del párroco de Oakley. Tendrá un cenotafio regio, aunque era bastante delgado. A todos vosotros os regalaré una buena suma, si consentís en dejarme ir a casa a traerla".

"¿Cuánto?", dijo el granjero.

"Bueno", dijo el dragón, intentando calcular con rapidez. Vio que la gente era mucha." ¿Treinta y ocho peniques cada uno?".

"¡Tonterías!", dijo Egidio. "¡Una porquería!! dijo la gente."¡Carroña!" dijo el perro.

¿Dos guineas de oro cada uno, y los niños la mitad?, dijo el dragón.

"Y para los perros ¿qué?", dijo Garm.

Continuad!", dijo el granjero. "Somos todo oídos."

"¿Diez libras y una bolsa de plata por vecino, y un collar de oro para los perros?", dijo Crisófilax con ansiedad.

Mátalo!", gritó la gente, que comenzaba a impacientarse.(comenzaba a impacientarse)
"¿Una bolsa de oro para cada uno y diamantes para las damas?", se apresuró a añadir Crisófilaz.

"Ahora empezáis a entrar en razón, aunque no del todo", dijo el granjero.

"Te has vuelto a olvidar de los perros", dijo Garm.

"¿Bolsas de qué tamaño?", dijeron los hombres. "¿Cuántos diamantes?", preguntaron sus mujeres.

"¡Dios mío, Dios mío! ¡Será mi ruina!". Gimió el dragón.

"¡Os lo merecéis!", dijo Egidio. "Podéis elegir entre quedar arruinado o muerto donde estáis." Blandió a Tajarrabos y el dragón se acobardó.

Decídete!", gritó la gente cada vez más atrevida y acercándose más.

Crisófilax disimuló; pero en su fuero interno soltó la risa: un espasmo silencioso que nadie percibió. El regateo había comenzado a divertirlo. Resultaba evidente que aquella gente quería obtener algo. Conocían muy poco los caminos del ancho y pérfido mundo; en realidad, no quedaba nadie con vida en todo el reino que tuviese una experiencia auténtica en el trato con los dragones y sus añagazas. Crisófilax estaba recuperando el aliento, y con él su sagacidad.

Estipulad la cantidad vosotros mismos!", dijo.

Todos comenzaron a hablar a la vez. Crisófilax escuchaba con interés. Sólo una voz le inquietaba: la del herrero.

"¡Nada bueno saldrá de todo esto, recordad mis palabras!", decía. "Los reptiles jamás regresan, digáis lo que digáis. Pero en cualquier caso, de esto no puede salir nada bueno."

"No entres en el trato si no te gusta", le dijeron. Y así continuaron porfiando, sin hacer mayor caso del dragón.

Crisófilax levantó la cabeza; pero si había pensado saltar sobre ellos o escabullirse durante la discusión, se vio defraudado. El granjero Egidio se encontraba próximo, mordisqueando una paja y cavilando; pero con Tajarrabos en la mano y sin quitarle ojo al dragón.

Sigue echado donde estás! ", dijo, "o recibirás tu merecido, haya o no haya oro".

El dragón se aplastó contra el suelo. Por fin nombraron portavoz al párroco, quien se adelantó junto a Egidio. "Bestia vil", dijo, "debes traer hasta este lugar todas tus ilícitas riquezas, y después de compensar a todos aquellos a los que has hecho daño, nosotros nos repartiremos el resto equitativamente. Luego, si prometes solemnemente no volver a inquietar nuestras tierras ni incitar a otro monstruo a molestarnos, te dejaremos regresar a casa con la cabeza y la cola íntegras. Y ahora harás juramentos tan solemnes de que vas a volver con resto que incluso la conciencia de un reptil se ha de sentir obligada a cumplirlos."

Crisófilax aceptó, después de unas muestras convincentes de sentir dudas. Hasta, lamentando su ruina, derramó lágrimas ardientes, que formaron humeantes charcos en el suelo; pero no lograron conmover a nadie, Hizo numerosos juramentos, solemnes y sobrecogedores, de que regresaría con todas sus riquezas para la fiesta de San Hilario y San Félix. Lo que concedía un plazo de ocho días, tiempo demasiado corto para el viaje, como incluso los legos en geografía podía haber comprendido. Sin embargo, le permitieron marchar y lo escoltaron hasta el puente.

"Hasta el próximo encuentro ", dijo al cruzar el río. "Estoy seguro de que todos lo estaremos esperando con ansiedad".

"Nosotros, desde luego, sí", le contestaron. Eran, a todas luces, unos estúpidos. Porque, aunque los compromisos que había contraído deberían haber lastrado su conciencia de remordimientos y de un gran temor a la desventura, él, ¡ay!, carecía en absoluto de conciencia. Y si falta tan lamentable en un ser de imperial linaje quedaba fuera de la comprensión de las mentes sencillas, al menos el párroco con toda su erudición debía haberla presumido. Era un hombre de letras y podía, qué duda cabe, ver en el futuro con mayor profundidad que los demás.

El herrero movió la cabeza mientras regresaba a su herrería.

"Nombres de mal agüero", dijo, "Hilario y Félix. No me gusta cómo suenan."
J:R.R. Tolkien

ACTIVIDADES SOBRE EL TEXTO
En grupos de dos, tendréis que:
*  Buscar entre los  verbos subrayados de este fragmento, un ejemplo de todas las formas verbales que podáis, tanto  personales como no personales y hacer un análisis morfológico de las mismas ( sin repetir la misma forma verbal).
* En rojo aparecen varios casos de unión de dos (o más) formas verbales que funcionan conjuntamente como una unidad. ¿Cómo se llaman?
*¿Qué tipo de formas verbales son las que van en verde? ¿Qué llevan unido al verbo, constituyendo una misma palabra?
* Investiga: Una de sus novelas de fantasía épica, escrita por etapas entre 1937 y 1949, y publicada entre 1954 y 1955 en tres volúmenes, tuvo mucho éxito en la década de 1960 y se ha mantenido así desde entonces, situándose como una de las obras de ficción más populares del siglo XX. Además, ha sido adaptada a la radio, al teatro y al cine, destacando principalmente la trilogía cinematográfica creada por el cineasta Peter Jackson. ¿De qué obra se trata?

Enviad todas las respuestas juntas en un mismo comentario.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Ana María Matute (1925 - ). Premio Cervantes 2010

La escritora Ana María Matute ha sido premiada hoy miércoles con el Premio Cervantes 2010. Es miembro de la Real Academia Española, autora de casi 20  novelas y otros tantos relatos y cuentos. Tiene también el Premio Planeta, el Nadal, el Nacional de Literatura y el Nacional de las Letras Españolas.
Entre sus obras, destacan:  'Los hijos muertos' (1959) o 'Los soldados lloran de noche' y relatos como 'El país de la pizarra' (1956) o 'El polizón del Ulises'.

Ana María Matute nació el 26 de julio de 1926 en Barcelona.  En 1954, ganó el 'Premio Planeta' por 'Pequeño Teatro'. A sus  85 años  publica ahora 'La Puerta de la Luna', una recopilación de todos los cuentos de su carrera.
Su mala salud (ha entrado 11 veces en quirófano) la ha hecho renunciar a otra de sus grandes pasiones: la carpintería.

En 'Luciérnagas' (1949),  quedó finalista del Premio Nadal pero sufrió la censura y no llegó a ganar .

Defensora a ultranza de la infancia,  ha lamentado no haber tenido nietos, por el placer que le daría leerles sus cuentos.

El Premio Cervantes, creado en 1975 por el Ministerio de Cultura pretende rendir anualmente testimonio de admiración a la figura de un escritor que, con el conjunto de su obra, haya contribuido a enriquecer el legado literario hispánico.

Apenas 24 horas antes de saber que iba a recibir el Premio Cervantes, concedió una entrevista al diario El Mundo, de la que me quedo con dos frases: «Todavía me asombro y todavía me ilusiono», «no es suficiente una vida para escribir todo lo que quisiera».

Te dejo las primeras páginas de algunos de sus libros, que podrás leer si pinchas en las imágenes de sus portadas.
 

sábado, 13 de noviembre de 2010

Robert Louis Stevenson (1850-1894)

Robert Louis Balfour Stevenson fue un novelista, poeta y ensayista escocés que murió a los 44 años de tuberculosis. Hoy hace 160 años de su nacimento. Escribió crónicas de viaje, ensayos, novelas de aventuras e históricas,  lírica y ensayos. Algunas de sus historias fantásticas y de aventuras más populares son:  La isla del tesoro, El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde o La flecha negra.
Seguro que te suena lo de "ron, ron, una botella de ron..." (de La isla del tesoro). En el blog de Videolandia, tienes una  entrada  con  "La isla del tesoro".

domingo, 24 de octubre de 2010

José Hierro (1922-2002)

Durante estos días dedicaremos una entrada a cada escritor/a que haya recibido el Premio Príncipe de Asturias desde que se empezaron a otorgar, hace 30 años. Trabajaremos cada día sobre una obra de cada autor/a.

José Hierro del Real nació en Madrid en 1922. Formó parte de la primera generación poética tras la Guerra Civil española, la llamada «Generación del medio siglo» (dentro de la llamada poesía desarraigada o existencial). Nació en Madrid, pero desde los dos años vivió en  Cantabria. Allí estudió Peritaje Industrial, carrera que no acabó a causa de la Guerra Civil. Estuvo en la cárcel durante cuatro años (de 1939 a 1942) por pertenecer a una organización de ayuda a los presos políticos, uno de los cuales era su propio padre. Tras su liberación, vivió dos años en Valencia y regresó a Cantabria. En 1952 marchó a Madrid, en donde desempeñó diversos trabajos, destacando los del CSIC, el Ateneo y la Editora Nacional. También trabajó en Radio Nacional, y colaboró en revistas poéticas. 
Su obra abarca temas sociales (basados en su experiencia como «niño de la guerra»)y de compromiso con el hombre, el paso del tiempo y el recuerdo, como puede observarse en su  «Cuaderno de Nueva York» y «Alegría», dos de sus publicaciones más importantes.

Obtuvo numerosos premios y distinciones entre los que se destacan:

  • 1947: Premio Adonais.
  • 1953: Premio Nacional de Literatura.
  • 1957, 1958 y 1965: Premio de la Crítica.
  • 1959: Premio March de Poesía.
  • 1981: Premio Príncipe de Asturias.
  • 1990: Premio Nacional de las Letras Españolas.
  • 1995: Premio Reina Sofía de Poesía Hispanoamericana y Doctor Honoris Causa de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo.
  • 1998: Premio Miguel de Cervantes.
  • 1999: Premio Europeo de Literatura Aristeión, premio Cervantes de las Letras y miembro de la Real Academia de la Lengua.
  • 2002: "Doctor Honoris causa" por la Universidad de Turín y medalla de oro concedida por el Ayuntamiento de la ciudad de Madrid.
Murió el 21 de diciembre de 2002.
Como muestra, aquí tienes algunas de sus poesías. Puedes leer más, pinchando aquí.

viernes, 22 de octubre de 2010

Los Premios Príncipe de Asturias de las Letras.

Los Premios Príncipe de Asturias los concede la Fundación Príncipe de Asturias,desde 1981,a la persona, grupo de trabajo o institución cuya labor creadora o de investigación represente una contribución importante al enriquecimiento de la lengua común de los pueblos hispánicos y de su acervo cultural.

La estatuilla que entregan fue diseñada por Joan Miró.

Esta es la relación completa de premiados:

1981 José Hierro (España, 1922-2002) poeta
1982 Gonzalo Torrente Ballester (España, 1910-1999) novelista
Miguel Delibes (España, 1920-2010) novelista
1983 Juan Rulfo (México, 1917-1986) novelista
1984 Pablo García Baena (España, 1923) poeta
1985 Angel González (España, 1925-2008) poeta
1986 Mario Vargas Llosa (Perú, 1936) novelista
Rafael Lapesa Melgar (España, 1908-2001) historiador
1987 Camilo José Cela (España, 1916-2002) novelista
1988 Carmen Martín Gaite (España, 1925-2000) novelista
José Angel Valente (España, 1929-2000) poeta
1989 Ricardo Gullón (España, 1908-1991) ensayista
1990 Arturo Uslar Pietri (Venezuela, 1906-2001) novelista
1991 -Pueblo de Puerto Rico-
1992 Francisco Nieva (España, 1927) dramaturgo
1993 Claudio Rodríguez (España, 1934-1999) poeta
1994 Carlos Fuentes (México, 1928) novelista
1995 Carlos Bousoño (España, 1923) poeta
1996 Francisco Umbral (España, 1935-2007) novelista
1997 Alvaro Mutis (Colombia, 1923) novelista y poeta
1998 Francisco Ayala (España, 1906-2009) novelista
1999 Gunter Grass (Alemania, 1927) novelista y poeta
2000 Augusto Monterroso (Guatemala, 1921-2003) novelista
2001 Doris Lessing (Gran Bretaña, 1919) novelista
2002 Arthur Miller (EEUU, 1915-2005) dramaturgo
2003 Susan Sontag (EEUU, 1933-2004) novelista
Fátima Mernissi (Marruecos, 1940) poeta
2004 Claudio Magris (Italia, 1939) novelista
2005 Nélida Piñón (Brasil, 1937) novelista
2006 Paul Auster (EEUU, 1947) novelista
2007 Amos Oz (Israel, 1939) novelista
2008 Margaret Atwood (Canadá, 1939) novelista
2009 Ismail Kadaré (Albania, 1936) novelista
2010 Amin Maalouf (Líbano, 1949) novelista

Para saber más.

Amin Maalouf (1.949 -)

Amin Maalouf nació en Beirut, en 1949. Estudió Economía Política y Sociología en la Universidad Francesa de Beirut y ejerció el periodismo en el diario An-Nahar. En 1976 se exilió en Francia a raíz de la guerra civil libanesa. Allí continuó su carrera periodística cubriendo acontecimientos como la guerra de Vietnam o la revolución iraní. Desde 1985, se dedica plenamente a la literatura, escribiendo libros de temática histórica, de ficción, ensayos y la novelas.
También ha escrito el libreto de la ópera L’amour de loin, de la compositora finlandesa Kaija Saariaho, estrenada en el Festival de Salzburgo del año 2000. Ha recibido, entre otros galardones:
  • el Premio Goncourt por La roca de Tanios (1993),
  • el Prix Mediterranée y la Medalla de Oro de Andalucía.
  • Es doctor honoris causa por la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona.
  • Hoy, 22 de octubre de 2.010 recibe en el teatro Campoamor de Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
Su obra, traducida a más de 20 idiomas, le sitúa como uno de los escritores contemporáneos que más ha profundizado en la cultura mediterránea, representada como un espacio simbólico de convivencia y tolerancia.

Pincha aquí para seguir su discurso, y toda la ceremonia en directo.

Hoy, en un discurso que, según sus palabras, le hubiera gustado pronunciar en la lengua de Cervantes, Borges y García Lorca, dijo:

“La cultura no es un lujo que podamos permitirnos sólo en las épocas faustas”